Overlords:
Hemos pasado ya la mitad de la temporada, y quiero mandarles un mensaje que haga un recuento de lo vivido y deje tareas pendientes en nuestras áreas de oportunidad para hacer reconocimiento a sus esfuerzos, así como exigencia para la mejora del grupo.
De comienzo, hemos sufrido una merma importante de jugadores veteranos de una temporada a otra, se intentó solventar entrenando mucho tiempo antes del comienzo de la temporada, eso nos ha ayudado en algunos aspectos técnicos y físicos pero lamentablemente, el equipo ha sufrido su última incorporación hasta hace dos semanas sobre la fecha límite, lo que denota que fuimos incapaces de armar una convocatoria seria para tener un equipo base establecido que pudiera darnos mayores posibilidades, la realidad ha sido que nos vimos con un equipo muy ganoso, con mejores condiciones atléticas pero con poco fondo de posiciones e inexperiencia.
Hemos tenido incorporaciones cerca del inicio que nos han fortalecido, recibimos a Oswaldo junto con Paco “Pascual” Pérez primero, semanas más o menos Paco Zárate junto con Rodrigo llegaron para fortalecer el grupo, unidos a los veteranos quienes con muchas ganas y entusiasmo regresamos a los campos de entrenamiento, Fabián, Luis, Carvajal, Quique, Xico, Cuick, Santo, Armando y yo. Luego vino Mario quién a poco de empezar la temporada decidió abandonar la disciplina del equipo dejando un vacío en posición clave que fue desconcertante para el coacheo del equipo en los primeros juegos, el equipo comenzó dubitativo, de lo cual asumo como mi responsabilidad completa, al no ser ni precavido ni capaz de encontrar la pieza que lo supliera con prontitud.
El scrimmage que jugamos contra Gladiadores, nos sirvió para ubicarnos en una realidad, el equipo tenía que trabajar más y concentrarse dentro del campo de juego, la estabilidad del equipo se vio comprometida al verse abajo en el marcador, poco a poco el equipo fue ajustando y se logró acercarse en el marcador, se sufrió del extravío dimensional al no contar con un campo de entrenamiento lo suficientemente amplio, se perdió la paciencia desde la posición de Qb, se intentó ganar el juego con pases largos que no pudieron ser completados por nuestros receptores, la defensiva tarde pero logró ajustar. Nos llevamos buena enseñanza.
Jornada 1: Proceso nuevo.
Se vino la primer jornada y nos tocó un sinodal bastante fuerte, nos novatearon con jugadas un poco colmilludas aunque válidas, el equipo cayó en desesperación pero consciente de que el proceso había comenzado, creo que fue bueno empezar con un equipo contendiente que nos pudo ubicar e iniciarnos en el proceso normal de validación de facultades de los miembros del equipo, el llamado fue a la paciencia, el equipo notó sensiblemente el desajuste ofensivo y la falta de motivación por parte del coach al no contar con el que era designado Qb titular al comienzo de la temporada. Los veteranos tenían un pronóstico que se desvaneció al transcurrir el juego, muestra de confianza en que se había mejorado atléticamente en todas las posiciones pero que se perdió de vista lo primordial, el equipo tiene que pasar de nuevo un proceso de aprendizaje.
Jornada 2: Incógnita.
Llegó la segunda semana, Huracanes, es hoy un equipo contendiente al campeonato, en aquél entonces no lo sabíamos, dentro del proceso antes mencionado, es justo señalar que Huracanes es un equipo que ya tiene varias temporadas conjuntado en otra liga y aunque debutaban en la LTB, tienen mayor experiencia en éstas lides.
Recuerdo al comienzo dos ofensivas en que los fuimos arrastrando y fuimos incapaces de concretar, también nos novatearon en este partido, se veían muy buenos sus Qb´s tirando pases largos, todo cambió cuando se revisó su balón y aquellos pases de 40 yardas se volvieron de 30 e imprecisos, el equipo mostró voluntad y dignidad, se cayeron muchos balones de las manos aunque la zona roja siguió pesando, las coberturas en lo profundo fueron nuestra debilidad, aunque se batalló, eso no fue suficiente para mitigar las frustraciones que se traían desde la temporada anterior por algunos miembros del equipo, se dijeron muchas cosas erróneas que hoy podemos decir ayudaron para cambiar la óptica del equipo. El coacheo comienza a tambalearse ante su incapacidad de dar estabilidad al equipo aunque percibe claramente la necesidad de trabajar más lo físico y solventar la necesidad en la zona profunda modificando no en nombres pero si variando a 5-2. En lo positivo, se mostró mucha mayor disciplina defensiva, se anotaron los primeros puntos de la temporada, se estableció una defensiva que no ha sufrido muchas modificaciones desde entonces y se quedó un regusto en la boca de que el equipo pudo haber peleado mucho más, lo que hizo que el equipo comenzara una nueva etapa en su proceso de madurez.
Jornada 3: el equipo es definitivamente competitivo.
Ante los otrora Tigres, los nuevos Black Crowes fueron puestos contra la pared varias veces en el juego, errores en momentos claves y la inconsistencia en el nivel de juego nos hacen caer, el ánimo se vuelve más estable aunque la sensación de haber podido ganar nos hace quedarnos con rencillas, la defensiva muestra nueva cara y es capaz de poner en el juego a la ofensiva que nuevamente avanza pero sigue sin ser capaz de anotar, las opiniones comienzan a surgir y el ánimo del equipo sufre una catarsis definitiva que poco después traería consecuencias. La facción veterana del equipo tiene su primera muestra tangible de mejora: mientras el primer scrimmage en nuestra reciente historia contra Tigres se perdió 40-0, el juego de temporada regular fue 33-19 en contra, el de esta temporada arroja un 25-13 con enojo, con sensaciones de que se dejó escapar una buena oportunidad de ganar. Quizá los veteranos no han pensado lo suficiente en esto, ¿recuerdan el baile que Tigres no dio la primera vez que nos paramos en un campo de juego? Mientras se mantenga el espíritu competitivo se acabaron las humillaciones y las burlas, es responsabilidad de ustedes transmitirlo en el campo de juego.
Jornada 4: Nueva tarea.
Ya todo está detectado, con 52, la defensiva parece mucho mejor establecida, Zárate comienza a establecerse defensivamente y aunque con ciertas inconsistencias emocionales, le empiezo a dar mayores responsabilidades, el equipo tiene un fantasma en el closet, somos perdonavidas, los tuvimos más de 5 veces en zona roja y no anotamos una, perdimos 12-0, nada parecido a los 38 puntos de la temporada anterior, Rodrigo disminuye el índice de desatenciones, Quique comienza a echarse el equipo a los hombros ofensivamente, Xico encuentra posición donde explotar sus habilidades, poco a poco nos acomodamos, algunos jugadores comenzamos a darle mérito al de al lado y el equipo queda fortalecido como grupo, Armando se vuelve pieza clave en los dos lados del balón, ya tenemos posiciones dentro del equipo, con lesiones y algunas inasistencias el coacheo tiene aprendida la lección y la tarea muy clara, éste es un nuevo equipo ya aunque la falta de resultados hace que me desespere pronto y se me acumulen muchas cosas de las cuales este nuevo equipo no es responsable.
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